El patronista es el gran olvidado en el mundo de la moda. Sentía la necesidad de hablar sobre el tema antes de seguir adelante con esta academia online. Desde el ámbito de la moda, tanto profesionalmente como en los estudios, se ha mostrado al patronaje como una ciencia difícil y compleja que requiere años de estudios y práctica. Hasta cierto punto, podríamos decir que es así, pero no considero que sea algo especialmente difícil sino que tiene una careta aburrida que debemos quitarle.
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| Trabajos de Julian Roberts |
El patronista Julian Roberts en su libro Free Cutting (publicado en 2013), comenta lo siguiente: (trato de traducir el texto con la mayor rigurosidad)
"Cuando empecé a estudiar moda, el patronaje me pareció un obstáculo, perdí la confianza. Se enseña de una manera densa y matemática, con gran cantidad de referencias, números, fracciones, escalados y reglas (...) El lenguaje del corte y la construcción de las prendas de vestir puede ser intensamente aburrido"
Evidentemente, era lo que pensaba al empezar a estudiar pero todo ha cambiado, es uno de los actuales propulsores del Zero Waste Pattern Cutting en UK. Ha desarrollado prendas estupendas, preciosas y con una gran capacidad de patronaje detrás. Al tener esa base puede llegar a crear cualquier cosa, incluso a ser parte de un desarrollo de sistema.
Un diseñador puede ser buenísimo, imaginarse una colección perfecta, con tejidos espectaculares, saber plasmarla a la perfección pero sin esa pequeña base, llegará la patronista y/o jefe de taller y tendrá que cambiar el diseño o el tejido en el momento de su producción porque no se puede llevar a cabo.
Para que nos entendamos, es el arquitecto de la moda. Es el encargado de interpretar las formas y las proporciones del diseño en plano (si hablamos de la gran industria).
Los diseñadores de moda están aparentemente desligados de la construcción de las prendas que han diseñado y los fabricantes están a un margen. Los diseñadores se han convertido en la cara pública de la industria de la moda, disfrutan del prestigio y de ser reconocidos, en cambio los responsables de producción (donde incluimos el patronista) han quedado relegados en la pirámide empresarial. Además es muy probable, que el distanciamiento entre diseñador y producción sea tanta que el primero ni la ha tocado, en todos los sentidos incluidos el lugar de producción.
Los diseñadores de moda están aparentemente desligados de la construcción de las prendas que han diseñado y los fabricantes están a un margen. Los diseñadores se han convertido en la cara pública de la industria de la moda, disfrutan del prestigio y de ser reconocidos, en cambio los responsables de producción (donde incluimos el patronista) han quedado relegados en la pirámide empresarial. Además es muy probable, que el distanciamiento entre diseñador y producción sea tanta que el primero ni la ha tocado, en todos los sentidos incluidos el lugar de producción.
La única conexión entre ambos es el dibujo plano que el diseñador entrega al patronista con instrucciones estrictas. En este caso, el diseñador sabe dónde quiere poner las costuras, pero dependerá del patronista si se puede llevar a cabo, especialmente si nos hemos enfrentado a un patronaje creativo y con volúmenes diferentes. Por ello, podemos observar que en muchas ocasiones de una temporada a otra se repitan los diseños o la base de ellos, cuyos patrones ya han sido comprobados y producidos.
En los últimos años, y gracias a algunos programas de televisión (Next ni Fashion), se le está dando más importancia y fuerza a la figura del patronista, incluso la del patronista-docente. Estamos abriendo un mundo muy desconocido e importante a partes iguales.
Y voy a remarcar esa figura del patronista-docente ya que en esta historia, va a ser el personaje principal. Si la persona que me está enseñando patronaje es un diseñador que no da importancia al patronaje, la ventana al mundo será más pequeña, simplemente por cómo transmitirá ese conocimiento. Si ese docente es patronista, en unos años conseguiremos muchísima más visibilidad, lo enseñará con más ilusión y llegará a más alumnos que querrán serlo en un futuro. Y como os decía: no es difícil ni aburrido, pero requiere práctica y para ello debemos centrarnos en un sistema de patronaje en concreto; existe el ISA, Feli, Camps, Velez-Per, Martí, Guerrero, Eometric, EDA, y muchísimos más. Debemos elegir uno, especializarnos y cuando lo dominemos, ya seguiremos aprendiendo. Mínimamente dominar el patrón base a la perfección, las modificaciones (en general) se pueden aplicar a todos los sistemas.
En mi opinión, hay que cambiar los métodos didácticos, aprender a enseñar de una forma más fácil, visual y atractiva, sino que se lo digan a Nakamichi (autora de Pattern Magic) ¿quién no ha intentado hacer uno de sus patrones? Da igual si ha salido bien o no, porque lo hemos hecho para experimentar y porque no nos parecía un patrón aburrido, prácticamente no hay números, no necesitamos una calculadora cerca, solo la creatividad. Además, en planos generales, nos ceñimos tanto al paso a paso de otros tutoriales u otros creadores que no nos centramos en sacar nuestro potencial, ya que muchas veces sabemos hacerlo pero no lo pensamos. Por ello, hay que aprender a hacer un despiece mental (o lo dibujamos) para saber qué tipo de transformaciones aplicar.
Y volviendo al inicio, no quiero desviarme más del tema. Vamos a quitarle la máscara de aburrido y vamos a disfrutar con el patronaje, entre todos conseguiremos llevarlo muy lejos. La figura del patronista es esencial en este mundo.
¡Besos!
Lara

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